A pajera

Migas de primavera

Llega la primavera, ese momento donde podemos disfrutar de una gran variedad de verduras y sabores, ya que coincide el tramo final de los productos de otoño-invierno, como los ajos tiernos o la coliflor, con los primeros productos estivales, como el calabacín, los pimientos o las berenjenas.

Aprovechando la ocasión, os traemos una versión especial de una receta tradicional murciana, las gachas migas. Aunque normalmente este plato se cocina con carne o pescado (aquí tenéis un ejemplo visual y otro escrito), esta versión con verduras nos ofrece nuevos matices sin perder un ápice de sabor y ganando muchos nutrientes. Os invitamos también a que probéis las variantes tradicionales y que incluso creéis versiones intermedias. ¡¡A disfrutar!!

Migas preparadas para ser degustadas. Fotografía: Lola Costa

Dificultad: fácil-media

Duración: 1h 15 min

Ingredientes (4 personas):

Para el sofrito (se pueden añadir o quitar verduras):

  • 3 ñoras secas
  • 1 cabeza de ajo
  • 2 pimientos (uno rojo y uno verde)
  • Coliflor (un buen trozo)
  • 1 calabacín (se puede echar berenjena, calabaza)
  • 1 cebolla (también puede usarse puerro)
  • 6 alcachofas
  • Habas (250 g)
  • Ajos tiernos (un manojo)
  • 250 g de champiñones
  • Aceite de oliva virgen abundante (necesitaremos al menos un vaso del utilizado en el sofrito para añadir luego a las migas)
  • Sal

Para las migas:

  • 6 vasos de harina blanca de trigo (aproximadamente 1kg; también puede usarse trigo integral u otras harinas)
  • 6 vasos de agua (se le puede echar un poco más para que salgan con más “molla”)
  • Aceite, 1 vaso grande (250 ml) recogido del que hemos usado primero para el sofrito de las verduras
  • Pimentón dulce
  • Sal

Utensilios:

  • Sartén alta para hacer migas o una olla donde no se pegue
  • Colador metálico
  • Recipiente de cristal o metal que soporte el calor

Migas de verduras

1. Sofrito de verduras

Podemos preparar las migas con una gran variedad de verduras

Primero, se echa el aceite a una sartén a fuego medio. Una vez caliente, echamos las ñoras y los dientes de ajo sueltos, sin pelar y con un pequeño corte en el medio. Retiraremos ajos y ñoras cuando estén (se hincharán y oscurecerán tras un minuto y pico) para ponerlas sobre un colador metálico encima de un recipiente que pueda soportar el aceite caliente (por ejemplo, una bandeja de cristal), para dejar que las verduras escurran el aceite a medida que las vamos sacando y que luego usaremos para hacer las migas. Posteriormente, vamos a ir añadiendo las verduras a la sartén (lo normal es añadir primero ingredientes más duros como cebolla o pimiento y posteriormente las que vayan más rápido como coliflor, calabacín o champiñón. Las verduras se cortan al gusto de cada uno. Recomendamos que no se corten muy pequeñas para que queden más jugosas por dentro. Rehogamos y ajustamos sal, hasta que estén hechas. Cuando hayamos terminado de sofreír las verduras, apagamos el fuego, retiramos las verduras que queden y las ponemos a escurrir. Recogeremos el aceite escurrido y echamos unos 250 ml de nuevo a la sartén.

2. Cocinando las migas

Finalizado el sofrito de verduras, vamos a pasar a hacer las migas. Volvemos a encender el fuego, y cuando esté un poco caliente, añadimos una cucharada sopera de pimentón y removemos (cuidado que el pimentón no se queme, no debemos dejarlo freír más de 30 segundos). Ahora, añadiremos el agua y sal, ponemos a fuego fuerte y esperemos a que empiece a hervir. Según echemos más o menos agua, las migas saldrán más esponjosas o más ruleras (pequeñas y crujientes). En esta receta, añadimos un vaso de agua (unos 300 ml) por cada vaso de harina (para ese volumen, tendremos unos 150 g de harina por vaso) para que queden de tamaño mediano y crujientes (si se quieren más esponjosas, echamos más agua). Cuando esté hirviendo, añadimos la harina y bajamos el fuego (fuego bajo). Ahora tendremos que ir removiendo enérgicamente. Las migas se irán soltando poco a poco y se empezarán a tostar por fuera (puede ser que durante el proceso se forme una costra, que deberemos ir quitando para que las migas se cuezan bien). Cuando estén sueltas las probamos y, cuando estén al gusto apagamos y juntamos con las verduras.

               Tendremos que remover enérgicamente hasta que se suelten las migas.                  Fotografía: Lola Costa

Cuando las migas estén doradas y crujientes podemos mezclar todos los ingredientes. Fotografía: Lola Costa

3. Sirviendo y emplatando las migas

Se recomienda acompañar de un vino tinto regional (si estamos en el sureste, vino de uva Monastrell) y con una ensalada que ayude a refrescar. Aunque esta variante vegetariana es más ligera que la tradicional, se recomienda una buena siesta de primavera (esas con el sol entrando por la ventana) como colofón. Esperemos que disfrutéis con este plato tradicional en su variante ecomandanguera tanto como lo hemos hecho nosotros. ¡Qué aproveche!

 Migas preparadas para ser degustadas. Fotografía: Lola Costa

Plato de migas con huevo frito como complemento. Fotografía: Lola Costa

Podemos servir las migas junto a una ensalada. Fotografía: Lola Costa

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