A pajera

¡¡Vivan los nísperos!!

Uno de los más claros indicadores de la llegada de la primavera es el níspero. Podemos disfrutarlos desde mediados de abril hasta principios de julio, aunque es en mayo cuando empiezan a desarrollar todo su dulzor y color característicos.

Nísperos en árbol (Foto: Aftabbanoori, CC BY-SA 3.0)

Los nísperos proceden de un árbol (nisperero, Eriobotrya japonica) pertenteciente a la gran familia de las rosáceas, al igual que manzanos, almendros, ciruelos y otros muchos frutales. El nisperero, de origen chino, fue domesticado hace unos 2000 años, y no llegó a España hasta el siglo XIX procedente de Japón, donde también se ha cultivado de manera ancestral. Se trata de un árbol que requiere poco cuidado y es resistente a plagas, heladas y sequía. Por ese motivo, se ha cultivado de manera muy extendida en muchos jardines y huertas del levante español, formando ya parte de nuestro paisaje. El níspero común no se debe confundir con el llamado níspero europeo. Aunque ambos árboles pertenecen a la familia de las rosáceas, el níspero europeo tiene unas características ecológicas bien distintas (de hecho se cultiva en países como Alemania) y su llegada a Europa vino de manos de los romanos, que lo trajeron de oriente próximo.

El nisperero es un árbol común en jardines y huertas del mediterráneo (Foto: Yolanda Martínez)

Aunque el níspero no es un fruto con un gran contenido en nutrientes, aporta cantidades significativas de Vitamina A y B6 (Fuente: USDA) y antioxidantes (especialmente en sus semillas). Sus hojas se han usado tradicionalmente en la medicina asiática para el tratamiento de inflamaciones y bronquitis. En los últimos años, distintos estudios científicos han profundizado en el tema, identificando sus compuestos químicos con posible utilidad médica (compuestos anti-inflamatorios y anti-tumorales, mejora del funcionamiento del hígado, reducción de reacciones alérgicas, etc.).

De lo que no hay ninguna duda es que se trata de uno de los frutos más sabrosos de la primavera, apareciendo justo a tiempo para llenar el hueco entre la fruta invernal (manzanas, peras, naranjas) y estival (melones, sandías, melocotones, etc.).

Para terminar, os dejamos una de nuestras recetas favoritas: el gazpacho de nísperos. Se trata de una variación del gazpacho andaluz donde usamos nísperos pelados en vez de tomate. ¡Esperamos que lo disfrutéis!

Gazpacho de nísperos (4 personas, vasos pequeños)

  • 1 kg de nísperos (se queda en aproximadamente 500 g de nísperos pelados).
  • 100 g de pepino a medio pelar (un cuarto de pepino)
  • 75 g de pimiento rojo (un cuarto de pimiento)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada sopera de miel
  • 2 cucharadas soperas de vinagre
  • un vaso de agua (ajustar al gusto)
  • un chorro de aceite de oliva virgen extra
  • sal

Se cortan y pelan las verduras y se ponen junto con el agua en un recipiente. Se tritura, se ajusta con sal, aceite y vinagre, y listo para servir.

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