Investiga, que no es poco

Las invasiones biológicas modifican la coexistencia de las especies nativas

Nuestro colaborador José Antonio Carbonell nos trae un resumen de su último trabajo, publicado recientemente en la revista Functional Ecology junto a otros miembros del equipo EM. En él nos muestra cómo los ecosistemas se reorganizan frente a la llegada de especies exóticas con potencial invasor. ¡Esperamos que lo disfrutéis.

Las invasiones biológicas son una de las causas más importantes de pérdida de biodiversidad, produciendo fuertes alteraciones en los ecosistemas y pérdidas económicas a nivel global. Sin embargo, a día de hoy, no está claro cómo las invasiones biológicas interactúan con los factores de estrés natural (salinidad, altitud, temperatura) y la dinámica de las comunidades nativas. En un reciente estudio, los autores investigaron el impacto del único insecto acuático invasor detectado en Europa (Trichocorixa verticalis) en la comunidad local. Esta comunidad está dominada por insectos acuáticos nadadores (concretamente especies del género Sigara, perteneciente a la familia Corixidae). Para ello, los autores estudiaron cómo cambian los patrones de coexistencia entre especies nativas y entre nativas e invasora (si cada pareja de especies compite o aparece más de lo esperado) a lo largo de un gradiente de salinidad, comparando entre zonas invadidas y no invadidas por Trichocorixa. Para caracterizar las especies se recurrió a experimentos de laboratorio y datos bibliográficos.

JA Carbonell, muestreando insectos acuáticos (Foto: Raquel López)

Los resultados del estudio muestran que la especie invasora tiene una tolerancia a la salinidad comparable a la especie nativa más resistente. Sin embargo, Trichocorixa es biológicamente muy distinta en comparación con las especies nativas (es más pequeña, tiene una alimentación más variada y puede pasar el invierno como ninfa). Además, se usaron datos de campo para comparar los patrones de coexistencia de las especies nativas y la invasora en áreas invadidas y no invadidas del sur de la península Ibérica y el norte de Marruecos. En la zona no invadida, las especies nativas muestran patrones segregados de distribución, es decir, no coinciden en los mismos ríos o charcas debido a que tienen distintas tolerancias a la salinidad del agua. Por lo tanto, en las áreas no invadidas, la tolerancia a la salinidad parece determinar la segregación de las especies nativas que se especializan en distintos rangos de salinidad, reduciendo así la competencia entre ellas. Por otro lado, en la zona invadida, la especie invasora coexiste con las nativas, debido principalmente a las diferencias en sus características biológicas, de manera que el reparto de recursos permite la coexistencia de las especies. Sin embargo, la presencia de Trichocorixa modificó los patrones de  coocurrencia de las especies nativas a lo largo de este gradiente de salinidad. Los resultados de este estudio muestran que las especies invasoras pueden tener efectos sutiles pero que podrían cambiar la dinámica de las comunidades nativas.

Artículo completo:

Carbonell, J. A., Velasco, J., Millán, A., Green, A. J., Coccia, C., Guareschi, S., & Gutiérrez-Cánovas, C. (2017). Biological invasion modifies the co-occurrence patterns of insects along a stress gradient. Functional Ecology. DOI: 10.1111/1365-2435.12884.

“Veta La Palma”, una de las zonas muestreadas en Doñana (Foto: JA Carbonell)

Imagen de portada: Trichocorixa verticalis, único insecto acuático invasor en Europa (JA Carbonell)

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