Investiga, que no es poco

Luz eléctrica, sueño y salud

Aquí llega la segunda entrada de este número especial sobre relojes y ritmos biológicos. Hoy, os presentamos un estudio liderado por Horacio de la Iglesia y Claudia Valeggia (foto 1), que fue publicado en la revista Journal of Biological Rhythms. En él, sus autores investigan si el acceso a la luz eléctrica ha alterado cuándo y cuánto dormimos.

Foto 1. Horacio de la Iglesia, investigador del Departamento de Biología en la Universidad de Washington y Claudia Valeggia, investigadora del Departamento de Antropología de la Universidad de Yale.

Para ello, estudiaron simultáneamente a dos grupos indígenas de la comunidad Toba o Qom, tradicionalmente cazadores-recolectores, que habitan la región argentina de Gran Chaco y cuyos asentamientos distaban 50 km entre sí. La principal diferencia entre ambos grupos era que uno de ellos tenía acceso a electricidad y el otro no, por lo que dependía exclusivamente de la luz natural.

Los participantes de cada grupo llevaron una especie de reloj de pulsera (foto 2) que medía su actividad locomotora/movimiento y la intensidad de luz a la que estaban expuestos durante una semana en inverno, y otra en verano. Además, los voluntarios rellenaron un diario de sueño en el que apuntaban a qué hora se acostaban y a cuál se despertaban.

Foto 2. El investigador Horacio de la Iglesia colocando a una de las participantes del estudio el “reloj de pulsera” con el que se mide su patrón de actividad. Foto cortesía HO de la Iglesia (Universidad de Washington).

“los participantes con acceso a electricidad tendían a dormir menos tiempo, en general (hasta una hora menos en invierno), que aquellos que dependían únicamente de la luz natural”

Los resultados del estudio mostraron que, en general, ambos grupos dormían más tiempo en invierno que en verano. Sin embargo, el dato más interesante fue que los participantes con acceso a electricidad tendían a dormir menos tiempo, en general (hasta una hora menos en invierno), que aquellos que dependían únicamente de la luz natural. Este acortamiento o reducción de la fase de sueño se debió a que el grupo con acceso a luz eléctrica, y por tanto con la opción de poder extender fácilmente su actividad mucho más allá de la puesta del sol, se iba a la cama más tarde aunque luego se levantara a la misma hora que el grupo sin electricidad (Figura1).

Figura 1. Diferencias en el ritmo de actividad-reposo y los parámetros de sueño durante el verano (izquierda) y el invierno (derecha) entre los dos grupos indígenas: con acceso a electricidad (en rojo) y sin acceso (azul). En las gráficas C y D se observa claramente que el grupo con acceso a electricidad se va a la cama (“bedtime”) y empieza a dormir (“sleep onset”) más tarde que el grupo que depende exclusivamente de la luz natural.

“en las sociedades altamente industrializadas, el fácil acceso a la electricidad y la gran presencia de luz brillante durante la noche podrían estar causando una reducción en la cantidad y calidad del descanso nocturno”

Los autores transmiten una reflexión final acerca de los resultados que han detectado en este estudio: muy posiblemente estén subestimando la realidad de las sociedades altamente industrializadas, en las que el fácil acceso a la electricidad y la gran presencia de luz brillante durante la noche podrían estar causando una reducción en la cantidad y calidad del descanso nocturno. Este hecho tiene una gran relevancia, ya que cada vez son más los estudios que relacionan las alteraciones del sueño con distintos trastornos neuropsiquiátricos (estudio) y alteraciones metabólicas como, por ejemplo, obesidad (estudio). Y es que, aunque no le solamos dar excesiva importancia a cuánto, cuándo y cómo dormimos, se trata de variables que tienen gran relación con nuestro estado de salud general (estudio).

No te pierdas nuestra siguiente entrada en la que hablaremos sobre el impacto de utilizar dispositivos electrónicos que emiten luz antes de ir a la cama.

¡Que el tiempo os acompañe!

 

Artículo completo:

De la Iglesia, H.O., Fernández-Duque, E., Golombek, D.A., Lanza, N., Duffy, J.F., Czeisler, C.A. &  Valeggia CR. (2015) Access to electric light is associated with shorter sleep duration in a traditionally hunter-gatherer community. Journal of Biological Rhythms, 30: 342-50.