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Greta Thunberg y su llamada a la acción frente al cambio climático

La reciente Cumbre sobre Cambio Climático (COP24), organizada por la ONU, ha vuelto a concluir con acuerdos poco alentadores. Pese a reconocer la gravedad del cambio climático, la mayoría de países se muestran reticentes a reducir de manera drástica las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, no todo han sido malas noticas. En los momentos difíciles es cuando surgen personas que ayudan a catalizar el cambio. Así, el brillo de la jovencísima activista sueca Greta Thunberg, de tan solo 15 años de edad, deslumbró a toda la audiencia del COP24 durante los menos de cuatro minutos que duró su discurso.

Greta anima a una acción urgente y colectiva para cambiar nuestro sistema económico y político, como medida estructural para luchar contra el cambio climático y la destrucción de nuestra civilización. Pero esta no es la primera vez que esta activista sueca de 15 años planta cara a los políticos. El 20 de agosto, Greta decidió comenzar una huelga escolar, hasta las próximas elecciones suecas, para llamar la atención sobre la ola de calor e incendios que estaba asolando Suecia. Así, la joven fue cada viernes al parlamento sueco a protestar por la inacción climática. Y aunque al principio ningún compañero le secundó, poco a poco fueron muchos los que se unieron a su causa.

Aquí os dejamos la transcripción y traducción de su maravilloso discurso (queremos agradecer a María Sánchez Tornel su colaboración en tales tareas), el cual, sin duda, debería llegar a todos los rincones de nuestro planeta:

“Mi nombre es Greta Thunberg. Tengo 15 años de edad y soy sueca. Hablo en nombre de la coalición ¡Justicia Climática ya! Mucha gente dice que Suecia es solo un país pequeño y que no importa lo que hagamos. Pero he aprendido que nunca se es demasiado pequeño como para no poder cambiar las cosas. Y si unos pocos niños pueden acaparar titulares de prensa de todo el mundo con el simple hecho de no acudir al colegio, imaginad lo que podríamos hacer todos juntos si realmente quisiéramos.

Para ello tenemos que hablar muy claro, por muy incómodo que pueda resultar. Ustedes sólo hablan de crecimiento económico sostenible eternamente porque tienen demasiado miedo de resultar impopulares. Solo hablan acerca de seguir adelante con las mismas malas ideas que nos han metido en este lío, aunque lo único sensato que podemos hacer es echar el freno de emergencia. Ustedes no son lo suficientemente maduros para decir las cosas tal como son. Incluso esa carga nos la dejan a nosotros, los niños. Pero no me importa ser impopular. Me importan la justicia climática y la vida del planeta. Nuestra civilización está siendo sacrificada para que una cantidad muy pequeña de gente pueda seguir amasando enormes cantidades de dinero. Nuestra biosfera está siendo sacrificada para que la gente rica de países como el mío pueda vivir lujosamente. Es el sufrimiento de mucha gente lo que paga el lujo de unos pocos.

Greta ha mantenido una huelga escolar cada viernes para protestar frente al parlamento sueco contra la inacción frente al cambio climático.

En el año 2078, celebraré mi 75º cumpleaños. Si tengo hijos, quizás pasen ese día acompañándome. Quizás me pregunten por ustedes. Quizás me pregunten por qué no hicieron nada mientras había margen para actuar. Dicen ustedes que aman a sus hijos por encima de todo, pero al mismo tiempo les roban su futuro ante sus propios ojos.

Mientras no se centren en lo que es necesario hacer por encima de lo que es políticamente posible, no hay esperanza. No podemos resolver una crisis sin tratarla como una crisis. Necesitamos dejar los combustibles fósiles en el subsuelo y poner el foco en la equidad. Y si no se pueden encontrar soluciones dentro de este sistema, quizás deberíamos cambiar el propio sistema. No hemos venido hasta aquí para suplicar a los líderes mundiales que esto les importe. Nos han ignorado en el pasado y seguirán ignorándonos en el futuro. Se han acabado las excusas y nos estamos quedando sin tiempo. Hemos venido hasta aquí para hacerles saber que el cambio se avecina, les guste o no. El verdadero poder pertenece a la gente. Gracias.”