Investiga, que no es poco

Infancia en zonas verdes para prevenir enfermedades mentales

Hoy nos hacemos eco de un estudio en el cual se demuestra que las personas con una mayor exposición a zonas verdes urbanas durante su infancia tienen menor riesgo de contraer enfermedades mentales durante la adolescencia y etapas adultas.

El estudio, publicado en la revista PNAS, ha sido desarrollado por un grupo de investigadores daneses de la Universidad de Aarhus, liderados por Kristine Engemann y Jens-Christian Svenning.

Niña disfrutando de un espacio natural. Foto: Bess-Hamiti.

Los entornos urbanos están asociados con un mayor riesgo de enfermedad mental

Las ciudades ofrecen trabajo, cultura, ocio y una amplia gama de servicios que resulta atractiva para mucha gente. Así, cada vez son más las personas que viven en ciudades, en detrimento del medio rural. Sin embargo, en las ciudades no todo son ventajas. Desde el plano de la salud, numerosos estudios han señalado que las personas que viven en entornos urbanos son más propensas a sufrir enfermedades como ansiedad o esquizofrenia. Entre las posibles causas, cada vez hay más evidencias que apuntan hacia el hecho de que en los entornos urbanos tengamos menos contacto con la naturaleza. Y es que los ambientes naturales y los espacios verdes urbanos, además de incrementar la calidad del aire, sirven de zona de encuentro para socializar y hacer deporte, mejorando el desarrollo cognitivo durante la infancia, entre otros beneficios psicológicos y fisiológicos.

El papel de los espacios verdes urbanos en la salud mental

De esta manera, para comprobar si el uso de los espacios verdes urbanos durante la infancia tenía un efecto sobre la salud mental en etapas posteriores (adolescencia y vida adulta), este equipo de investigadores ha recopilado una base de datos sin precedentes con información sobre exposición a espacios verdes urbanos, salud mental y diversos factores socio-económicos para casi un millón de personas nacidas en Dinamarca entre 1985 y 2003.

Los autores han encontrado que la probabilidad de contraer enfermedades mentales se incrementa entre un 15 y un 55% en aquellas personas que viven en áreas con muy baja densidad de espacios verdes, en comparación con las que habitan en zonas con mayor presencia de zonas verdes. Entre las enfermedades con mayor riesgo, destacan los desórdenes alimenticios, trastornos obsesivo-compulsivos, enfermedades somáticas y relacionadas con el estrés, depresiones, alteraciones del humor, esquizofrenia y el abuso de drogas (alcohol, cannabis y otras).

Además, los investigadores emplearon parámetros económicos o sociales también recogidos en la población estudiada para descartar posibles sesgos en los resultados asociados a este tipo de factores. Este estudio demuestra, una vez más, la importancia de la naturaleza sobre nuestra salud y nuestro bienestar, y sugiere una forma sencilla de mejorar la salud mental en entornos urbanos a través de una mayor presencia de espacios verdes.

Artículo completo (open-access):

K. Engemann, C. Bøcker Pedersen, L. Arge, C. Tsirogiannis, P. Bo Mortensen, J-C. Svenning. 2019. Residential green space in childhood is associated with a lower risk of psychiatric disorders from adolescence into adulthood. Proceedings of the National Academy of Sciences, 201807504. DOI: 10.1073/pnas.1807504116