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Reducir la contaminación es rentable: el pago por servicios del ecosistema

Nuestro colaborador José Antonio Carbonell nos trae una nueva entrada del número especial que estamos dedicando a los servicios que nos ofrecen los ecosistemas. En ella, nos muestra los resultados de un estudio que ha analizado el programa de pago por servicios ecosistémicos (PSE) desarrollado e implementado por la empresa Vittel ® en el noreste de Francia para abordar el riesgo de contaminación de un acuífero por los nitratos procedentes de la agricultura.

Conflicto entre servicios de aprovisionamiento

A principios de los años 1980, la empresa de agua mineral Vittel ® se enfrentó a un problema crítico para su actividad comercial. Los acuíferos de los que extrae sus aguas, en el noreste de Francia, se estaban contaminando por nitratos y pesticidas provenientes de la actividad agrícola. Este episodio tuvo su origen en una intensificación de las prácticas agrícolas de la población local, que aumentó la extensión de la superficie cultivada y redujo la vegetación nativa que antaño filtraba el agua antes de entrar en el acuífero utilizado por la empresa. La contaminación del acuífero puso en peligro el derecho de la empresa a utilizar la denominación «agua mineral natural» en su etiqueta, ya que las concentraciones de nitratos estaban comenzando a exceder los valores especificados para esa denominación por la ley vigente en Francia.

Agua embotellada

Una solución innovadora al conflicto: el pago por servicios ecosistémicos

Ante la situación de crisis comercial a la que se enfrentaba la empresa, sus gestores analizaron qué medidas podían tomar para revertir esta situación. Como la legislación francesa impide tratar las aguas con denominación de “mineral natural”, la empresa barajó distintas opciones: desde no hacer nada, hasta desplazarse a otro acuífero, pasando por comprar tierras para disminuir la superficie de agricultura intensiva, emprender acciones legales u ofrecer incentivos para que los agricultores redujeran la contaminación. De todas las opciones, la última, que contemplaba incentivar el cambio de gestión de las tierras de cultivo por parte de la población local resultó ser la única viable, ya que las otras o bien eran económicamente inabarcables o legal y socialmente imposibles de aplicar.

Por tanto, y a la luz de las opciones, Vittel desarrolló un paquete de incentivos para mejorar las prácticas agrícolas en la zona y para reducir la contaminación del agua que había afectado a su producto comercial. Así pues, tenemos ante nosotros un buen ejemplo de un programa de pago por servicios ecosistémicos.

Campiña francesa. Foto: Peter Kok en Pixabay

¿Qué es el pago por servicios ecosistémicos?

En la década de los años 1990, los planes de pago por servicios ecosistémicos (PSE) se desarrollaron rápidamente en todo el mundo. Este mecanismo, básicamente es un tipo de subsidio que tiene como objetivo proteger los servicios de los ecosistemas, y para ello proporciona un incentivo económico a los propietarios de tierras para que adopten prácticas de gestión favorables a la protección de estos servicios ecosistémicos. A diferencia de los subsidios tradicionales, que son financiados por los contribuyentes, en general, los pagos por servicios ecosistémicos son, al menos en teoría, financiados directa y voluntariamente por las empresas beneficiarias de esos servicios ecosistémicos. Esta es la razón por la que a veces se hace referencia a los pagos por servicios ecosistémicos como un “instrumento basado en el mercado” o un “mercado para servicios ecosistémicos”.

¿Cómo implementamos el pago por servicios ecosistémicos?

Volviendo a nuestro caso de estudio, para que el programa propuesto por Vittel tuviera éxito, tendría que mantener el nivel de ingresos de los agricultores y ser capaz de financiar todos los cambios tecnológicos requeridos para reducir la contaminación. Además, requería de mucho tiempo, paciencia y la confianza mutua necesaria para llevar a cabo todo el proceso. Así, resultó de vital importancia la creación de una institución intermediaria (con base local y dirigida por un “defensor” que simpatice con la causa de los agricultores), el desarrollo de un proceso participativo a largo de 10 años para identificar prácticas alternativas y un conjunto de incentivos mutuamente aceptables.

Mediante estas medidas, Vittel desarrolló un paquete de incentivos para mejorar las prácticas agrícolas y reducir la contaminación del agua, proporcionando asistencia técnica gratuita a los agricultores a cambio del compromiso de los agricultores de mejorar la gestión de los pastos, reforestar las cuencas, y reducir el uso de agroquímicos.

Conclusiones derivadas del pago por servicios ecosistémicos

El estudio demuestra claramente que existe un sólido argumento económico para la participación del sector privado en el pago por servicios ecosistémicos relacionado con el agua, mientras que el vínculo entre la salud del ecosistema y las prácticas agrícolas se comprenda bien y los beneficios esperados sean lo suficientemente altos como para justificar la inversión privada. Pese a los beneficios potenciales de este sistema de pago por servicios ecosistémicos debemos de tener precaución en su aplicación ya que si su uso se expande sin el adecuado control puede conducir a una privatización de ciertos servicios ecosistémicos, como en este caso la provisión de recursos hídricos, en términos tanto de calidad como de cantidad de agua.

 

Artículo completo:

Perrot-Maître, D. (2006). The Vittel payments for ecosystem services: a “perfect” PES case? International Institute for Environment and Development, London, UK, 24.