Hoy nos inspira

Los huertos como herramienta de aprendizaje y motor de cambio social a través de la Universidad

Hoy traemos una entrevista a Lourdes Aragón Núñez (Universidad de Cádiz), quien nos presenta un libro donde abordan el papel de los huertos urbanos y la agroecología en la educación superior, de título Huertos ecodidácticos. El papel de las universidades en la agroecología. Lourdes es una de las coordinadoras de este libro y hemos aprovechado para que nos hable de él de primera mano.

Lourdes Aragón Núñez es una de las coordinadoras del libro Huertos Ecodidácticos. Foto: Lourdes Aragón.

¡Bienvenida a Ecomandanga, Lourdes!

¿Cómo nace la idea de este libro?

Pues este libro nace con la idea de recopilar y dar visibilidad a distintas experiencias educativas que fueron compartidas en el II Encuentro de Huertos Ecodidácticos que se celebró en abril de 2017 en la Universidad Autónoma de Barcelona, en cuya organización participó la Red Universidades Cultivadas. Precisamente, uno de nuestros objetivos con esta Red es el de compartir experiencias y saberes entre distintas universidades de la península. Experiencias, muchas de las cuales, como se refleja en el libro, que se realizan en colaboración con centros educativos que disponen de huerto o, en otros casos, con centros escolares que funcionan a modo de red.

¿A quién va dirigido el libro?

Este libro va dirigido a un público amplio. Nuestra intención no es solo difundir las experiencias de los que participamos en el II Encuentro de Huertos Ecodidácticos, sino también compartir nuestras prácticas educativas en torno al huerto, en el que participamos conjuntamente docentes, alumnos y también personal administrativo, desde diversas titulaciones. La idea es traspasar los muros universitarios y llegar a otros ámbitos, a otros agentes sociales, poder transferir estas prácticas a las aulas de los centros educativos, a las distintas etapas educativas como infantil, primaria o bachillerato. También llegar a otros colectivos y entidades sociales, que emplean los huertos como herramienta para educar, para transformar.

Portada del libro Huertos Ecodidácticos. Ed. Pol·len. Foto: Pol·len.

¿Qué nos aporta el huerto escolar cómo elemento didáctico?

El huerto es una herramienta didáctica de alto espectro, es decir, tiene un enorme potencial. En primer lugar, porque permite salir fuera del aula y esto, en muchos casos, ya es un componente motivacional importante hacia al alumnado y el docente. Además, también permite plantear interrogantes sobre multitud de aspectos y procesos que tienen lugar en el huerto. Pero esto no acaba aquí. El huerto no solo ayuda a plantear preguntas, también permite observar con intención, desarrollar habilidades y destrezas científicas, por ejemplo, manipular o explorar.

A nivel de actitudes, favorece el trabajo en equipo, la sensación de responsabilidad, de compromiso con las plantas, con tus verduras y hortalizas. El huerto crea un vínculo importante. Permite compartir experiencias en grupo, educar en valores y, sobre todo, tomar conciencia de dónde vienen los alimentos que consumimos, valorar el esfuerzo que esto conlleva y los costes ambientales que esto supone. El huerto no son solo plantas, es mucho más. Por ello, nos permite desarrollar un pensamiento más complejo y sistémico al darnos cuenta que hay muchos elementos en él, como el suelo, la fauna, las plantas auxiliares, que están todos relacionados entre sí, como una red. El aspecto didáctico más relevante que posee el huerto es que conforma un espacio de aprendizaje que permite desarrollar perfectamente los diferentes saberes y distintos tipos de inteligencias (lógico-matemática, visioespacial, interpersonal, etc.). Pero claro, un huerto potente, didácticamente hablando, requiere un equipo docente motivado, que se haga preguntas, planifique y que traslade esos problemas e incertidumbres a su alumnado.

Alumnos universitarios trabajando en un huerto. Foto: Lourdes Aragón.

Desde el punto de vista de la pedagogía, ¿cuáles son los beneficios que aporta el huerto escolar a los alumnos?

Como decía anteriormente, el huerto, al igual que cualquier otra herramienta didáctica, se debe de utilizar con intención y planificación. No produce beneficios por sí solo. Es más, de nada sirve tener un huerto para ir a regar o recoger la cosecha. A nivel didáctico, lo interesante es lo que ocurre entre esos dos eventos. Para que los alumnos tengan beneficios a nivel didáctico, los docentes tenemos una gran responsabilidad. Somos quienes debemos atender que los problemas y preguntas que se plantean en torno al huerto sean interesantes y cercanos al alumnado. También somos los encargados de que los alumnos realmente participen, en el sentido más amplio, es decir, los alumnos deben de ser protagonistas y participar en los problemas y dificultades que enfrentan los docentes a la hora de diseñar y poner en marcha un huerto. Los docentes debemos de ser capaces de trasladar esos problemas y convertirlos en situaciones didácticas en las que los estudiantes puedan tomar partido y tomar decisiones conjuntas. Por eso, es muy importante hablar sobre lo que ocurre en el huerto, discutir y llegar acuerdos. El huerto se convierte en un recurso didáctico generador de problemas reales y con sentido para el alumnado.

El docente debe dejar cierta “libertad”, pero es necesario asegurarnos que los contenidos didácticos lleguen al alumno de forma efectiva. Es muy común decir que los huertos son laboratorios vivos; efectivamente, pero siempre que se empleen estrategias de aprendizaje activas y participativas. En relación al alumnado, que se tengan en cuenta sus ideas previas, las dificultades y se favorezca el aprendizaje social y el trabajo en equipo. Un huerto no es solo un lugar bonito donde trabajar, es también un lugar sobre el que argumentar y discutir, y no solo discuten alumnos universitarios, ya que niños y niñas de 3, 4 o 6 años también son capaces de ello. Solo debemos crear y provocar esas situaciones.

Los huertos urbanos se han extendido bastante en los últimos años, sobre todo en los grandes núcleos poblacionales ¿Qué nos aportan los huertos urbanos?

Para los que somos urbanitas como yo, que soy de Cádiz, nos ofrece una oportunidad para acceder a los huertos. En caso contrario, tendríamos que desplazarnos al campo. No todo el mundo dispone de un terreno o un campo para cultivar.

Huerto universitario. Foto: Lourdes Aragón.

¿Cómo está afectando este fenómeno a las universidades?

La universidad debe ser un receptor de problemas reales y actuales que acontecen en la sociedad, y crear conocimientos, para ofrecer soluciones y respuestas que reviertan en la sociedad. En el libro que presentamos existe una amplia diversidad de acciones que se generan en el ámbito universitario, pero que también se transfieren a otros colectivos teniendo un impacto importante a la hora de construir un sistema alimentario más justo y sostenible. Por tanto, a día de hoy, las universidades poseen un papel relevante como motor de cambio, teniendo en cuenta que estamos formando a futuros profesionales con una herramienta, como es el huerto, que promueve aprendizajes significativos y con una vinculación real y de impacto en nuestras vidas.

En 2050, se estima que tendremos un planeta con 10.000 millones de personas en medio de una crisis climática y ecológica. Uno de los retos que tiene la humanidad es el de producir más alimento con menos impacto ecológico y climático ¿Crees que estamos preparando a los estudiantes universitarios para resolver estos problemas?

Pues, sinceramente, creo que estamos en ese camino. Algunas de las experiencias que se exponen en este libro tienen una larga trayectoria. Son muchos años formando a futuros profesionales y a futuros ciudadanos, en los que están muy presentes perspectivas como la permacultura o la agroecología. Esto implica formar para actuar pero, sobre todo, a repensar los hábitos de consumo, estilos de vida y dotar de herramientas a una ciudadanía que ayude, en definitiva, a mitigar la crisis climática y ecológica en la cual estamos inmersos.

Plantones para ser usados en un huerto didáctico. Foto: Lourdes Aragón.

Por cierto, antes de despedirnos ¿dónde podemos comprar el libro?

El libro se puede encontrar en la red de librerías del Estado español (también en la web de propia editorial). La editorial Pol·len practica la ecoedición, una forma de editar que incorpora la mirada ecologista a la hora de pensar todos los ámbitos que entran en la publicación de un libro, desde el diseño, la producción y la distribución. El libro incluye la mochila ecológica, una declaración ambiental de producto simplificada que muestra los impactos y los ahorros a la hora de publicar el libro, como uso de papeles certificados, tintas de origen vegetal, diseños que optimicen el papel, etc.

Muchísimas gracias, Lourdes. Un placer compartir contigo esta bonita charla

 ¿Cómo es Lourdes?

  •  Una comida: voy a tirar para mi tierra y voy a decir las tortillitas de camarones, pero podría seguir. Las papas aliñás están de muerte.
  • Ciudad favorita: me encanta Granada, especialmente la zona del Albaicín.
  • Un paisaje: para mí, el paisaje más bonito está en Asturias. Tengo muchos recuerdos del camino de Santiago desde Asturias. Pero claro, cómo olvidarme de la costa gaditana, de Zahara de los Atunes o de Tarifa. Sería imposible.
  • Un olor: me encanta el olor de la flor de azahar. Me trae muchos recuerdos de cuando hacia la tesis.
  • Un disco / canción: como ya tengo una edad sigo tirando por canciones de mi época, me encanta la canción “Insurrección, de El Último de la Fila. Escucharla me traslada a otros tiempos.
  • Algo que eches de menos: echo de menos esas largas tardes de verano cuando era pequeña, sin responsabilidades, sin pensar en nada, solo disfrutando de mis hermanos y amigos.
  • Un recuerdo de la infancia: jugar por los callejones y callejuelas del centro de Cádiz con mi hermana y mis hermanos. Éramos muy pequeños, ahora no dejamos a los niños ni bajar solos en el ascensor.
  • Un miedo: hablar en inglés, se me da fatal, ¡y eso que dicen que la “ch” gaditana suena perfecta!
  • Una preocupación: ahora mismo, con la crisis que vivimos con el covid, me preocupa todo, empezando por mi familia, pasando por la gran incertidumbre de cómo gestionar y  utilizar los huertos ecodidácticos en estos tiempos.
  • Una frase/cita: creo que es un proverbio africano, pero creo que para seguir avanzando con los huertos, viene genial, “si quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos ve acompañado.”