En ruta

Parque Nacional Peneda-Gerês: una joya en el Norte de Portugal

La Ecomandanga está de vuelta. Y qué mejor manera de hacerlo que con la maravillosa excursión al norte de Portugal que ha preparado nuestra colaboradora Isabel Fernandes, dentro del especial sobre Portugal.

El Parque Nacional Peneda-Gerês

En el norte de Portugal, en una zona que limita con las regiones de Miño, Trás-os-Montes y Galicia, se encuentra una joya natural: el Parque Nacional Peneda-Gerês (PNPG). Con 70.000 hectáreas, este parque fue el primer espacio protegido que declaró Portugal, allá por 1971. El parque tiene un patrimonio natural y cultural muy rico, siendo uno de los últimos reductos de Portugal donde se encuentran ecosistemas casi intactos, integrados en un paisaje humanizado. Peneda-Gerês y el parque natural gallego de Baixa Limia – Serra do Xurés forman, desde 1997, el Parque Transfronterizo Gerês-Xurés y la Reserva Mundial da Biosfera con el mismo nombre.

Vista del embalse de Vilarinho da Furna. Autora: Isabel Fernandes.

Patrimonio cultural

El territorio que forma parte del parque de Peneda-Gerês ha sido habitado por distintas civilizaciones, mucho antes de que Portugal existiera como nación. Podemos encontrar restos megalíticos, celtas, romanos y medievales. Hace más de 5.000 años, los habitantes de esta zona construían enormes monumentos funerarios como las tumbas cubiertas en el Planalto de Castro Laboreiro, en la Portela do Mezio, en las chãs da serra Amarela y en los altos de Mourela, en Montalegre.

En el territorio del parque también podemos encontrar restos de la calzada romana Via Nova, que unía Bracara Augusta, la actual ciudad portuguesa de Braga, con Asturica Augusta, la actual Astorga (provincia de León). Esta vía de comunicación fue construida por el imperio romano durante la dinastía de los Flavios, siendo extremadamente importante para el imperio, ya que posibilitaba el tránsito de los ejércitos que debían asegurar el dominio sobre estas zonas. Además, la calzada ha facilitado el transporte de minerales y otros bienes, obtenidos en las minas de la zona, como Las Médulas, donde se obtenía oro. La calzada pasa por el concejo de Terras de Bouro, donde se encuentra en muy buen estado de conservación a nivel de trazado, contando, además, con una gran presencia de restos arqueológicos a lo largo de 30 km (millas XIV y XXXIV).

Patrimonio natural

En el parque de Peneda-Gerês podemos encontrar algunos de los paisajes más bellos de Portugal, además de una increíble diversidad de fauna y flora, que incluye varias especies endémicas de la Península Ibérica. Entre las especies de fauna vertebrada, podemos encontrar el corzo (Capreolus capreolus), la cabra montés (Capra pyrenaica), los caballos garranos (raza autóctona de Portugal), el lobo ibérico (Canis lupus signatus) y aves rapaces como el águila real (Aquila chrysaetos). Varias especies del parque están protegidas a nivel nacional o internacional, entre ellas, 71 especies se encuentran en la Lista Roja de Vertebrados de Portugal. Por ejemplo, la cabra montés, que fue considerada extinta en el siglo XIX, ha conseguido recolonizar sus antiguos dominios en la Sierra de Gerês y Sierra Amarela.

El caballo Garrano, raza portuguesa autóctona. Autor: Artur Ribeiro.

Para los amantes de la flora, el parque Peneda-Gerês presenta una gran variedad de especies vegetales que se distribuyen principalmente en cuatro categorías: robledales, matorral, prados y vegetación de ribera.

Los robledales están dominados por el roble común (Quercus robur) y el melojo o rebollo (Quercus pyrenaica), junto a otras especies como el rusco (Ruscus aculeatus), considerada una planta medicinal, o el madroño (Arbutus unedo), muy apreciado por sus frutos comestibles, que también se usan en la producción de licores.

Entre las especies de matorral, destacan los tojos (Ulex minor y Ulex europaeus), el brezo de quiruelas (Erica umbellata) y otros brezos (Calluna vulgaris), el matorral de altura compuesto por el enebro (Juniperus communis ssp. alpina) y las ericáceas (Erica australis ssp. aragonensis), y el matorral higrófilo, compuesto por el brezo de turbera (Erica tetralix) o la caroncha (Erica ciliaris). Además, existen algunas especies de plantas carnívoras como el rocío del sol (Drosera rotundifolia) o la Pinguicula lusitanica. Entre la vegetación de porte más herbáceo, encontramos violáceas (Viola palustris ssp. juressi) y gramíneas (Molinia caerulea, entre otras).

Plantas carnívoras: a izquierda, el rocío del sol (Drosera rotundifolia), a la derecha, Pinguicula lusitanica. Autor: Isabel Fernandes.

Más allá de las zonas con vegetación arbustiva, cabe destacar la vegetación de pradera, que incluye más de 600 especies, algunas de ellas amenazadas por su interés medicinal, como el androsemo (Hypericum androsaemum) y la melisa bastarda (Melittis melissophyllum), apreciadas por sus bayas. El lirio de gerés (Iris boissieri), una de las plantas más bellas de la península ibérica, es un endemismo de esta zona con una distribución muy restringida a zonas del norte de Portugal y sur de Galicia. Esta especie está catalogada como “en peligro crítico de extinción” por la UICN, debido al enorme impacto que ha causado su recolección indiscriminada.

Lirio de gerés (Iris boissieri). Autora: Isabel Fernandes.

Para las personas que prefieren pasear junto a cuerpos de agua, también la zona ofrece una gran diversidad de plantas, como el helecho de cumbre (Woodwardia radicans), el sauce rastrero (Salix repens), el abedul pubescente (Betula pubescens), la espirea (Spiraea hypericifolia ssp. obovata) y la angélica (Angelica major).

Visitando el parque de Pineda-Gerês

Adaptando el viejo dicho de “todos los caminos llevan a Roma”, son muchas las formas de llegar al parque de Peneda-Gerês.

En coche:

  • Por Mezio, a través de Arcos de Valdevez, por la EN202.
  • Por Entre Ambos-os-Rios, a través de Ponte da Barca, por la EN203.
  • Por Covide, a través de Terras de Bouro por la EN307.
  • Por Rio Caldo, a través de Amares o Braga, por la EN 308.
  • Por Rio Caldo, a través de Braga o Vieira do Minho, por la EN304.
  • Por Fafião, a través de Salamonde, por la EN103.
  • Por Paradela, a través de Venda Nova, por la EN308-4.
  • Por Sezelhe, a través de Montalegre, por la EN308.
  • A través de Galicia, podemos llegar al Parque Nacional de Peneda-Gerês por Ameijoeira, Madalena-Lindoso, Portela do Homem o Tourém.

Rutas a pie

Podemos visitar el parque durante todo el año, siguiendo algunas normas importantes, ya que se trata de un espacio protegido. Para los amantes del senderismo, existe una red de caminos, constituida por senderos señalizados y otros en los que se precisa mapa o GPS. Sin embargo, algunos senderos requieren autorización previa para grupos superiores a 10 personas, en el área de protección parcial I, o grupos superiores a 15 personas, en el área de protección parcial II. Otros trayectos que no pertenecen a la red del parque, también están sujetos a limitaciones de uso. En la zona de protección total, el uso de las sendas requiere siempre una autorización del parque y el grupo no puede sobrepasar las 10 personas.

 

Trayecto Portela do Homem hasta Minas de Carris. Fuente: Google Maps.

Ruta Portela do Homem-Minas de Carris

Esta ruta de 10 km comienza en Portela do Homen, recorriendo el fabuloso Valle de Alto Homem hasta llegar a las ruinas de Minas de Carris, a 1440 metros de altitud. Este camino recorre la Zona de Protección Total casi desde el inicio hasta la entrada a “Corga da Carvoeirinha”, al final del trayecto. A pesar de que Google Maps indica una duración de 2h 46min hasta las Minas, debemos reservar al menos 4 horas para subir, y otras 4 h para bajar (8h en total). El camino tiene cierta dificultad debido a que el firme está lleno de grava, lo cual ralentiza nuestro avance. Aun así, la belleza de los paisajes compensan este esfuerzo. Podemos encontrar más detalles de la ruta aquí.

Antes de realizar cualquiera de estas rutas, debemos conocer el grado de dificultad que conllevan y decidir si estamos preparados físicamente para realizarla. Hay rutas para todos los gustos y estados de forma, desde las más sencillas a las más duras. En cualquier caso, debemos respetar la montaña, no salir de los senderos señalizados y consultar la previsión meteorológica para evitar lluvia, nieve u otras condiciones adversas. Además, es aconsejable no ir solo a la montaña, llevar vestuario y calzado adecuados, incluyendo chubasquero, y no olvidar protección solar, agua y avituallamiento.

Paisajes a lo largo del trayecto Portela do Homem-Minas de Carris. Autora: Isabel Fernandes.

Cascadas y lagos

El parque de Peneda-Gerês está repleto de impresionantes lugares, dignos de las mejores postales. Un buen ejemplo son las numerosas cascadas y lagos, formadas a lo largo de los distintos cursos de agua limpia y fresca que atraviesan el espacio, y que son ideales para refrescarnos en verano. La cascada de Portela do Homem (41°48’13.1″N / 8°07’41.2″W), situada en la Mata da Albergaria es un buen ejemplo de lo que podemos encontrar en el trayecto entre Portela de Leonte y la Portela do Homem, cercanos al territorio español. Aunque está prohibido aparcar en la cascada, podemos dejar el vehículo en la Portela do Homem. Desde aquí, tendremos que recorrer alrededor de un kilómetro hasta la cascada, disfrutando de un bellísimo paisaje a través de este pequeño paraíso.

Cascada de Portela do Homem. Autora: Isabel Fernandes.

Si todavía no habéis visitado el Parque de Peneda-Gerês, es un buen momento para visitar esta joya de la naturaleza portuguesa. Pero no os olvidéis que la naturaleza es un bien común precioso y cada vez más amenazado. Cuando visitemos espacios naturales, es imprescindible que seamos respetuosos con el entorno e intentemos no alterar nada y, por supuesto, no dejar ningún resto de basura.

Todo lo que nos llevemos, lo debemos traer de vuelta, ya que como se suele decir habitualmente: la basura no vuelve sola!

¡Que disfrutéis el final del verano y que la Ecomandanga os acompañe!

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