Investiga, que no es poco

¿Por qué usar móviles, tablets, etc. antes de dormir no es una buena idea?

Aquí llega la tercera entrada de este número especial sobre relojes biológicos. Hoy, os presentamos un estudio liderado por la Anne-Marie Chang (foto 1) que fue publicado en la revista PNAS. En él, sus autores investigan cómo el uso de dispositivos electrónicos emisores de luz justo antes de ir a la cama puede afectar al sueño y a nuestros ritmos biológicos.

Foto 1. Anne-Marie Chang (Universidad del estado de Pennsilvania).

En nuestra sociedad de hoy en día, imágenes como la de la fotografía (foto 2) son cada vez más comunes. De hecho, una encuesta realizada en Estados Unidos en el año 2011 ya revelaba que 9 de cada 10 personas utiliza algún tipo de dispositivo electrónico (televisión, ordenador, libro electrónico, tableta o smartphone) en el periodo que ocupa una hora antes de ir a dormir.

Numerosos estudios han demostrado que la exposición a la luz artificial durante las últimas horas del día y las primeras de la noche, puede incrementar nuestro estado de alerta (nos sentimos “más despiertos”),  inhibir la producción de la hormona melatonina (clave en el control del ciclo diario de sueño) y retrasar el funcionamiento de nuestro reloj biológico, de manera que tendemos a ir a la cama más tarde y levantarnos más tarde. Si tenemos en cuenta que el uso de los dispositivos electrónicos durante la noche trae consigo la exposición de nuestro organismo a la luz que emiten: ¿usar estos dispositivos por la noche podría tener efectos similares a los de la luz artificial?

“la exposición a la luz artificial durante las últimas horas del día y las primeras de la noche puede incrementar nuestro estado de alerta,  inhibir la producción de la melatonina y retrasar el funcionamiento de nuestro reloj biológico”

En este estudio, los autores se centraron en comparar los efectos biológicos de leer un libro electrónico en un dispositivo emisor de luz (eBook, iPad) con la lectura de un libro impreso durante las horas previas a dormir.

Foto 2. Usuario leyendo sobre dispositivo electrónico emisor de luz (fuente: picjumbo.com en pexels, https://www.pexels.com/@picjumbo-com-55570) versus libro tradicional (fuente: Victor en pexels, https://www.pexels.com/@victor-150585).

Para ello, contaron con la participación de un grupo de 12 personas que pasaron dos semanas en un ambiente de laboratorio controlado.  Durante cinco días consecutivos, los participantes leyeron en un libro electrónico (eBook) durante 4 horas antes de ir a dormir y, posteriormente, durante otros cinco días, volvieron a repetir la misma rutina, pero esta vez, leyendo un libro impreso.

“los participantes que leían desde el eBook tardaban más tiempo en conciliar el sueño y mostraban un retraso en su reloj biológico, por lo que a la mañana siguiente su estado de alerta era menor”

Los principales resultados del estudio mostraron que los participantes que leían desde el eBook presentaban una menor somnolencia por la noche, una reducción de los niveles de melatonina y, en general, tardaban más tiempo en conciliar el sueño en comparación con los días que leyeron el libro impreso. Pero no solo eso, además el funcionamiento de su reloj biológico se había retrasado y a la mañana siguiente su estado de alerta era menor.

Así, los resultados de este estudio y otros similares (ejemplo 1; ejemplo 2; ejemplo 3) demuestran que la exposición a la luz nocturna que acompaña al uso de dispositivos electrónicos puede afectar negativamente a nuestro sueño y a nuestros ritmos circadianos. Dado que hoy en día su uso está muy generalizado, uno de los grandes retos ahora es intentar mejorar los diseños de estos dispositivos, por ejemplo, en cuanto al tipo de luz que emiten, de cara a reducir los posibles efectos negativos sobre el organismo.  Sin embargo, hasta que ese momento llegue, el consejo más útil sería: intentar reducir el uso nocturno de dispositivos electrónicos que emiten luz, o al menos reducir la intensidad de la luz que emiten.

No te pierdas nuestra siguiente entrada en la que veremos cómo el impacto de la luz artificial en las horas nocturnas va más allá del ser humano.

¡Que el tiempo os acompañe!

 

Artículo completo:

Chang, A-M., Aeschbach, D., Duffy, J.F., Czeisler, C.A. (2015) Evening use of light-emitting eReaders negatively affects sleep, circadian timing, and next-morning alertness. Proc Natl Acad Sci USA 112: 1232–1237.