En ruta

El río Chícamo: viaje al corazón de la Palestina murciana y su principal arteria

Pocos lugares en la Región de Murcia son tan singulares como este paraje situado en el municipio de Abanilla, al que muchos conocen como la “Palestina murciana”. El entorno evoca paisajes más propios del norte de África o de la alta Mesopotamia1, de hecho, si nos llevaran hasta allí con los ojos tapados, al abrirlos pocos dirían que se encuentran en suelo europeo. Para hacernos una idea de la excepcionalidad del lugar, es necesario remarcar que la cabecera del río Chícamo es LIG (Lugar de Interés Geológico), LIC (Lugar de Importancia europeo por sus hábitats y especies) y Reserva Natural Fluvial por el buen estado de conservación de sus ecosistemas acuáticos.

Cuando uno llega a la cabecera del río Chícamo , el visitante se encuentra con un oasis de vegetación (Foto 1) que contrasta con el paisaje árido de los alrededores (los valores de precipitación de esta zona son similares a los que podemos encontrar en Marrakech, Marruecos). En este valle, la acción del agua ha elaborado caprichosas formas (llamadas cárcavas2) sobre los materiales blandos dominantes (margas 3,  yesos y calizas 4), lo que unido a la constante presencia de las llamadas “palmeras de rambla” (Phoenix iberica5, especie de palmera autóctona) y otras especies de vegetación de ribera6, hacen que uno tenga la sensación de estar en algún lugar remoto del otro lado del Mediterráneo.

Foto 1: Baladres, juncos y pinos en la umbría de la cabecera del río Chícamo.

La ruta

La ruta con la que estrenamos esta sección de Ecomandanga hará las delicias de niños y adultos, ya que aunque no conlleva ninguna dificultad técnica, para realizarla debemos ir cruzando el arroyo en numerosos puntos, lo que convierte el paseo en una aventura atractiva para todos los públicos. Si quieres sentirte como Indiana Jones en plena naturaleza buscando el arca perdida, el río Chícamo no te decepcionará. Ofrecemos dos alternativas según el número de kilómetros que quieras recorrer. Para ambas es recomendable llevar calzado de recambio así como calzado de montaña impermeable (es prácticamente imposible no acabar mojándose los pies; Foto 2), siendo la primavera una época perfecta para disfrutar de este entorno único.

Ruta completa (13,5 km ida y vuelta): El Tollé-Nacimiento del río Chícamo
Dificultad: baja
Desnivel: menor de 300 metros

Ruta corta (5.6 km entre ida y vuelta): La Umbría-Nacimiento del río Chícamo
Dificultad: baja
Desnivel: menor de 100 metros

Foto 2: Inicio del impresionante estrecho del Cagel. Advertencia: el río Chícamo tiene especies acuáticas únicas que debemos disfrutar y respetar al mismo tiempo. Por ello, os rogamos que hagáis como los excursionistas ecomandangueros de la foto e intentéis pasar por las piedras de la orilla, evitando así impactar el lecho del río.

A continuación vamos a hacer un breve repaso de los numerosos valores naturales y culturales más importantes que encontraremos a lo largo del recorrido, para que así los ecomandangueros podáis apreciar y disfrutar este valioso ecosistema en toda su plenitud. Y es que, como dice el proverbio, lo que se conoce se ama, y lo que se ama se respeta.

Geomorfología

Más allá del interés de su fauna y flora, para comprender la grandeza del Chícamo es imprescindible prestar un poco de atención al soporte sobre el que este río fluye. En la parte inicial de la excursión en su versión larga (zona entre El Tollé y la Umbría)  y fruto de ese sustrato margoso, nos encontramos ante un espectacular paisaje lunar donde el río sortea numerosos y abruptos barrancos. Una zona dominada por badlands7 (Foto 3) donde se dan formaciones de gran belleza como las Chimeneas de hadas8 que harán las delicias de los amantes de la fotografía dada la diversidad de color del sustrato y las caprichosas formas del terreno.

Foto 3: El río Chícamo atravesando el típico paisaje de badlands en la primera parte de la ruta larga.

A continuación, al llegar a la Umbría (donde empieza la versión corta de la ruta) nos encontramos con el límite de un antiguo mar (de entre 10 y 7 millones de años, el llamado mar tortoniense) donde el río Chícamo desembocaba formando un pequeño delta. Los ojos más experimentados podrán localizar diversos fósiles de corales, esponjas, conchas marinas de ostras y bellotas de mar9, testigos de esta época en la que la línea de costa se situaba mucho más al interior que la actual (y que por supuesto deben quedar intactos tras nuestro paso en el lugar donde se encuentran). A partir de aquí, comienza el impresionante estrecho o garganta del Cagel flanqueado por paredes verticales de hasta 40 metros de altura y con apenas 2 metros de anchura en algunos puntos (Foto 4). En las paredes se pueden observar grandes conglomerados de cantos rodados transportados por el Chícamo durante sus antiguas crecidas, y que el río ha ido erosionando poco a poco hasta acabar completamente encajado en el mismo. En esta misma zona, si se presta atención se pueden ver grandes fracturas verticales (fallas10) y algunos pliegues11. Una vez terminada la garganta del Cagel nos encontramos con afloramientos de sustratos rojos como arcillas que dan más colorido si cabe a este paraje del sureste ibérico.

Foto 4: Atravesando el majestuoso estrecho del Cagel. Advertencia: En los numerosos puntos en los que hay que cruzar el río, hay que intentar impactar lo menos posible este frágil ecosistema.

La ruta finaliza en un gran remanso de agua (Foto 5) ideal para hacer una pausa, relajarse y sentir la tranquilidad del lugar (para ello mejor evitar el fin de semana). Nos encontramos cerca del nacimiento del río, el cual no es más que una pequeña vía de escape del agua del acuífero de Quibas12. Desafortunadamente, la sobreexplotación del mismo para actividades agrícolas hace que el caudal actual del río sea mucho menor que el que éste presentaba en el pasado.

Foto 5: Remanso de agua donde finaliza la ruta, ideal para hacer una parada y disfrutar del paisaje. Es el mejor punto para ver las distintas especies de peces e insectos presentes (descritas más abajo en el apartado dedicado a la fauna).

Vegetación

Si bien tendemos a identificar los tonos verdes del paisaje  con una mayor riqueza natural, el hecho de que a primera vista los tonos ocres y marrones dominen el valle del río Chícamo,  junto a la escasez de cobertura vegetal existente, puede llevarnos a pensar que la vegetación allí presente tiene escaso interés de conservación. Nada más lejos de la realidad, pues muchas de las especies que vamos a ir encontrando a lo largo de la ruta son raras en Europa, teniendo una distribución natural que se limita a ciertos lugares del Sur de Europa y el Norte de África. Además de la relevante población de “palmeras de rambla”, especie endémica de la península ibérica con una presencia restringida a ramblas y ríos salinos13 del sureste español, la vegetación dominante está adaptada a la sequía y a la alta salinidad del agua, destacando entre las especies más abundantes los baladres o adelfas (Nerium oleander), cuya espectacular floración aporta color a los tonos cálidos que dominan en el paisaje (Foto 6). Además, la vegetación que aparece con mayor frecuencia a lo largo de la ruta se compone, entre otras especies, de tarays (Tamarix boveana, Tamarix canariensis), salaos (Suaeda vera), sosas (Atriplex halimus, Sarcocornia fruticosa), siscas (Saccharum ravennae), siemprevivas (Limonium cossonianum), canteso murciano (Thymus moroderi), juncos (Juncus subulatus y Juncus maritimus), carrizos (Phragmites australis) y aneas (Typha dominguensis). Nada más empezar el recorrido de la excursión nos encontramos con una pinada (Pinus halepensis), única especie arbórea que aparece en el recorrido y que nos dará un poco de tregua en los días de mucho calor.

Foto 6: Debido a la singularidad de su fauna, flora y características físico-químicas, el río Chícamo ha sido objeto de numerosas investigaciones. En la foto, un miembro del Departamento de Ecología e Hidrología de la Universidad de Murcia toma muestras flanqueado por adelfas (Nerium oleander) en floración, diversos tipos de juncos y un grupo de palmeras de rambla (Phoenix iberica).

Fauna

De manera similar a lo que ocurre con la vegetación, la aridez del entorno convierte al río Chícamo en uno de los pocos puntos de agua permanente de la zona, lo que hace que numerosos animales se acerquen a su cauce. Aunque difíciles de ver, mamíferos como zorros, jabalíes, ginetas, liebres e incluso tejones aparecen en este espacio protegido. Las aves ofrecen mayores oportunidades de ser oídas o vistas si se camina en silencio. Entre ellas (según los listados oficiales, más de 60 especies de aves habitan a lo largo del espacio natural durante todo el año), podemos ver el vistoso abejaruco (cuyo nido consiste en característicos agujeros realizados en los taludes de tierra, fácilmente visibles en algunas zonas) y numerosas aves asociadas a los cursos de agua como cigüeñuelas, chorlitejos y muchos paseriformes14 entre los que destacan lavanderas, carriceros, ruiseñores, zarceros, oropéndolas, andarríos chicos, pájaros moscones, mirlos, currucas cabecinegras y collalbas negras, entre otras. Además de estas especies de pequeño tamaño, merece la pena resaltar la presencia de varias rapaces15 diurnas (águila real, aguilucho cenizo, cernícalo, halcón peregrino) y nocturnas (búho real, mochuelo europeo, autillo europeo) que si bien no están ligadas directamente a este tipo de ambientes, sí que aparecen en la zona.

Además, la naturaleza salina de sus aguas (resultante de fluir por un lecho que le aporta sales) determina una fauna acuática particular. Entre las especies más destacables se encuentran el fartet (Aphanius iberus), un pez endémico16 en peligro de extinción que antiguamente era muy abundante en la Región de Murcia. Actualmente, este es el único río donde habita en la cuenca del Segura17, encontrándose esta población en peligro por la transformación del hábitat18 y la presencia de un pez exótico invasor con el que compite directamente (Gambusia holbrooki), y que dado el gran parecido entre ambos, pueden llegar a confundirse. También este rincón es el hábitat  de otro de los escasos peces autóctonos que quedan en la región, el barbo gitano (Luciobarbus sclateri). Respecto al resto de fauna asociada al río, que solo podrán apreciar los iniciados en el mundo de los insectos (que además cuenten con buena vista, pues hablamos de especies de unos cuantos milímetros de tamaño), encontramos dos especies de escarabajos acuáticos exclusivos de la península ibérica como son Nebrioporus baeticus y Octhebius montesi.

Foto 7: Ejemplares de barbo gitano (Luciobarbus sclateri) en el cauce del río Chícamo

 

Valores culturales y turísticos

Dada la escasez de agua en la zona, ya en tiempo de los romanos el agua del río Chícamo era desviada para riego de huertas tradicionales. Posteriormente, los árabes completaron una extensa red de infraestructuras hidráulicas sin la cual el cultivo de ciertos productos habría sido imposible. Ya en el siglo XIX, un molino de molienda, hoy rehabilitado y que puede ser visitado, fue construido en el propio margen del río y así poder utilizar la fuerza del agua para moler cereal (además cuenta con alojamientos rurales asociados). Finalmente destacar que la escasa dureza del sustrato ha facilitado la existencia y construcción de cuevas desde épocas prehistóricas. Actualmente existen numerosas casas-cuevas en los alrededores en los que podéis pernoctar si queréis paladear con más calma el genuino sabor de la “Palestina murciana” y contribuir al mismo tiempo a la economía local de la zona.

Esperamos que esta primera propuesta ecomandanguera de la sección “En Ruta” os haya gustado. Será la primera de muchas excursiones con las que queremos acercaros pequeñas joyas ocultas a lo largo y ancho de nuestra geografía. Que la @Ecomandanga os acompañe.

Glosario de términos

1Alta Mesopotamia: Zona situada entre Siria e Irak en el espacio conformado entre los ríos Éufrates y Tigris.
2Cárcavas: socavones producidos por la escorrentía del agua de lluvia sobre rocas y suelos de lugares con elevada pendiente.
3Margas: roca sedimentaria compuesta principalmente de calcita y arcillas, lo que le confiere un color blanquecino con tonos que pueden variar de acuerdo con las distintas proporciones y composiciones de los minerales principales.
4Caliza: Roca sedimentaria formada principalmente por carbonato de calcio.
5Phoenix iberica: Especie de palmera endémica de la península ibérica con una distribución restringida a unos pocos ríos y barrancos del sureste peninsular, siendo el río Chícamo uno de sus núcleos poblacionales más importantes.
6Vegetación de ribera: Vegetación que crece asociada a los ríos y que suele ser distinta tanto en composición como en características de las especies con respecto a la vegetación circundante.
7Badlands: paisaje típico de zonas áridas y margosas fruto de la acción erosiva del agua y el viento en zonas con escasa cobertura vegetal.
8Chimeneas de hadas: Columnas naturales que aparecen en zonas áridas, estando constituidas por una base de rocas blandas, generalmente sedimentarias, cuya cima es de roca más resistente que la protegen de los efectos de la erosión.
9Bellotas de mar: tipo de percebes pertenecientes a la familia Balanidae, típicos de la zona intermareal (es decir, donde rompen las olas).
10Falla: fractura del terreno acompañada de deslizamiento de uno de los bordes.
11Pliegue: efecto producido en la corteza terrestre por el movimiento conjunto de rocas sometidas a una presión lateral.
12Acuífero de Quibas: acuífero libre sobreexplotado del que se nutre el río Chícamo. Tiene una extensión de 270-310 km2 y su recarga se produce únicamente por infiltración del agua de lluvia.
13Río salino: río con una salinidad igual o superior a 3 g/l (la media del mar es de 35 g/l) que es consecuencia del aporte de sales de los sustratos por los que discurre. Aparecen, especialmente, en las regiones de clima árido y semiárido del planeta.
14Paseriformes: Los paseriformes (Passeriformes) son un gran orden de aves, generalmente de pequeño tamaño, que incluye más de la mitad de las especies de aves del mundo.
15Rapaces: aves que cazan o carroñean sobre presas para alimentarse, utilizando su pico y sus garras afiladas que son relativamente grandes, potentes y adaptados para desgarrar o perforar carne.
16Endemismo: término utilizado en biología para indicar que la distribución de una especie está limitada a un ámbito geográfico reducido y que no se encuentra de forma natural en ninguna otra parte del mundo.
17Cuenca del Segura: cuenca hidrográfica localizada en el sureste de la Península Ibérica. Abarca una superficie de 19.025 km², albergando una población superior a 2 millones de habitantes repartidos en 132 municipios de cuatro comunidades autónomas: Región de Murcia (prácticamente en su totalidad), Andalucía (provincias de Jaén, Granada y Almería), Castilla-La Mancha (Albacete) y Comunidad Valenciana (Alicante).
18Hábitat: Es el espacio físico que reúne las condiciones adecuadas para que una especie pueda residir y reproducirse.

Referencias

Confederación Hidrográfica del Segura

Blog el Cajón de la Chatarra

Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad, Consejería de Agricultura y Agua, Región de Murcia

Ecologistas en Acción

Journal of Arid Environments

Región de Murcia Digital

Revista Ecosistemas

Revista Eubacteria

Wikiloc

Wikipedia

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